HAZE

Sergio López es un joven sevillano más. Haze, su alter ego, es un cronista visceral que rima una realidad dolorosa desde el barrio de Los Pajaritos, en Sevilla.
Flamenco en la sangre y rap en la calle. Es Haze desde 1992 y asume con perplejidad y cierto temor la expectación generada. Se expresa mejor con música y sólo puede hacerlo con el corazón en sus manos. El Fenómeno Haze comenzó hace ya 10 años, cuando sus maquetas pasaron de mano en mano hasta llegar a posicionarse en el Top Manta. Nunca antes había ocurrido algo así. Es tímido, reflexivo y sincero. Le gusta el deporte y la vida sana. Sergio da una nueva vuelta de tuerca a la música urbana.
¿El secreto? Flamenco, bases y una voz inconfundible. Sinceridad en cada párrafo, historias reales tan crudas que, parecen imaginadas. El Bola existe y permanece recluido en un centro de menores. Y El Case; y El Peluca, y el alemán… Contador de historias inenarrables, poeta de la verdad más despreciada; amigo de los miserables, esa especie denostada que vive siempre a las afueras de la belleza, en los arrabales de lo socialmente correcto.
Es valiente decir no y aconsejar lo mismo, sin salir del barrio, cuando su familia reside, con grandes dificultades, en una vivienda de unos pocos metros cuadrados como otras tantas. Y más valiente aún cantarlo y mostrar al mundo la cara más amarga del siglo veintiuno, en un barrio marginal de Sevilla.
Desprecia el prestigio de la sangre derramada y lo dice en voz alta, sin temor. Clama al cielo por las penurias ajenas y lo canta; arma sus letras y derrama su ser para demostrar a sus colegas que el camino no es la droga ni la delincuencia; que el dolor sólo engendra dolor y hay otras formas más valientes de hacerse valer, de demostrar quién es cada uno. Y lo hace con el corazón en la mano, preso del mismo dolor de quien le escucha, compartiendo su infierno llama a llama.